12/12/18

Imaginemos la Tierra como un vasto desierto…

Ha sido unos de los principales escritores argentinos del siglo XX  uno de cuyas obras, Rosaura a las diez, tuvo enorme repercusión. Sobre su estilo se ha dicho que era un ”ejercitador de letras” siempre admirablemente construidas, aunque con personajes o situaciones que bordean lo estrafalario, con predominio de la intriga y también el humor que tiende al negro.
 
Imaginad que un día estalla una guerra atómica. Los hombres y las ciudades desaparecen. Toda la tierra es como un vasto desierto calcinado. Pero imaginad también que en cierta región sobreviva un niño, hijo de un jerarca de la civilización recién extinguida. El niño se alimenta de raíces y duerme en una caverna. Durante mucho tiempo, aturdido por el horror de la catástrofe, sólo sabe llorar y clamar por su padre. Después sus recuerdos se oscurecen, se disgregan, se vuelven arbitrarios y cambiantes como un sueño. Su terror se transforma en un vago miedo. A ratos recuerda, con indecible nostalgia, el mundo ordenado y abrigado donde su padre le sonreía o lo amonestaba, o ascendía  (en una nave espacial) envuelto en fuego y en estrépito hasta perderse entre las nubes. Entonces, loco de soledad, cae de rodillas e improvisa una oración, un cántico de lamento. Entretanto la tierra reverdece: de nuevo brota la vegetación, las plantas se cubren de flores, los árboles se cargan de frutos. El niño, convertido en un muchacho, comienza a explorar la comarca. Un día ve un ave. Otro día ve un lobo. Otro día, inesperadamente, se halla frente a una joven de su edad que, lo mismo que él, ha sobrevivido a los estragos de la guerra nuclear. Se miran, se toman de la mano: ya están a salvo de la soledad. Balbucean sus respectivos idiomas, con cuyos restos forman un nuevo idioma. Se llaman, a sí mismos, Hombre y Mujer. Tienen hijos. Varios miles de años más tarde una religión se habrá propagado entre los descendientes de ese Hombre y de esa Mujer, con el padre del Hombre como Dios y el recuerdo de la civilización anterior a la guerra como un Paraíso perdido.

Fuente: gracus/babeuf 
http://www.gracus.com.ar/?p=4018#more-4018

2/11/18

El mundo no se acaba en Sartre y Camus          

 

 
Tras el declive que siguió al existencialismo y el ‘nouveau roman’, hoy una generación con estilo punzante e ironía subyacente ha revertido las burlas hacia la literatura francesa.
En Casa Tomada de Julio Cortázar, el narrador confiesa que a veces, interrumpiendo su vida de recluso, iba a dar una vuelta por las librerías y “preguntar vanamente si había novedades en literatura francesa. Desde 1939 no llegaba nada valioso a la Argentina”. Hasta hace pocos años, este juicio sepulcral, que Cortázar entendió como irónico, fue sentido como válido en Argentina, en España y en gran parte del mundo literario. 

A partir del mitigado escándalo producido por la obra (y vida) de Louis-Ferdinand Céline, quien fue probablemente el novelista más importante de toda la literatura moderna, y después de los existencialistas, la presencia de autores de lengua francesa como Nathalie Sarraute, Marguerite Yourcenar, Michel Tournier en la segunda mitad del siglo veinte no alteró fundamentalmente la opinión de los lectores más allá de los confines de su idioma. Ni siquiera el éxito internacional de Marguerite Duras con El amante, ni los premios Nobel otorgados a Claude Simon en 1985 y a Le Clézio en 2008, alentaron el reconocimiento de esa literatura como “valiosa”. 

Borges y Bioy se burlaron ferozmente del nouveau roman en sus Crónicas de Bustos Domecq y Mavis Gallant condenó el engagement politique de sus autores preguntándose si Hiroshima mon amour no se hubiese vendido más si Duras le hubiese puesto como título Auschwitz mon chou.    

Mediaisla - Letras vueltas
http://mediaisla.net/revista/2014/10/letras-vueltas-8/

16/8/18


CHARLES BUKOSKY


                                                                                                                                                       
                                                                                                                                         
AVISO AMISTOSO A UN MONTÓN DE JOVENCITOS*

Ve al Tibet
cabalga un camello
lee la Biblia
tiñe tus zapatos de azul
deja crecer tu barba
da la vuelta al mundo en una canoa de papel
suscríbete al “The Saturday Evening Post”
mastica solamente con el lado izquierdo de tu boca
cásate con una mujer de una sola pierna
aféitala con una buena máquina
tatúa tu nombre en su brazo
cepilla tus dientes con gasolina
duerme todo el día y trepa árboles de noche
sé un monje y bebe perdigones y cervezas
sujeta tu cabeza bajo el agua y toca el violín
haz la danza del vientre ante velas rosadas
mata a tu perro
postúlate a alcalde
vive en un barril
siembra tulipanes en la lluvia

pero no escribas poesía


SOLO, CON TODOS*

La carne cubre el hueso
y ponen una mente
adentro
a veces un alma
y las mujeres rompen
jarrones contra las paredes
y los hombres beben
mucho
y nadie encuentra
al otro
pero se escudan
buscando
arrastrándose de cama en cama
la carne cubre
el hueso y la
carne busca
algo más que carne

No hay ninguna posibilidad
estamos todos entrampados
en un destino
singular

nadie encuentra
al otro
Los tristes barrios llenos
los basureros llenos
los manicomios llenos
los hospitales llenos
los cementerios llenos

nada más
se llena


LA TRAGEDIA DE LAS HOJAS*

Me desperté en medio de la resaca
y los helechos estaban muertos
las plantas amarillas como maíz en sus potes
mi mujer se había ido
y las botellas vacías como cadáveres desangrados
me rodeaban con su inutilidad:
sin embargo seguía brillando el sol
y la nota de mi casera estaba arrugada en una
amarillez agradable e inofensiva;
ahora lo que necesitábamos
era un buen comediante, al viejo estilo,
un bufón con bromas sobre el dolor absurdo;
el dolor es absurdo porque existe y nada más;
me afeité cuidadosamente con una máquina vieja,
el hombre que una vez fue joven y se decía
que era un genio; pero
esa es la tragedia de las hojas,
de los helechos muertos, de las plantas muertas;
me dirigí a la oscura sala
donde estaba la casera
terminante y cargada de maldiciones
mandándome al infierno
agitando sus brazos gordos y sudorosos,
gritando
pidiendo a gritos el alquiler
porque el mundo nos había fallado a los dos

*Poemas vertidos al español por el poeta Benito Mieses

Con-fabulación No. 438 - Colombia 

15/4/18

LEONARDO DA VINCI                          
                                                                                                          
Pasaje de la Historia sobre Leonardo da Vinci del programa la Rosa de los Vientos narrado por Juan Antonio Cebrían.

Leonardo da Vinci (Leonardo di ser Piero da Vinci Loudspeaker.svg escuchar) fue un pintor florentino. Notable polímata del Renacimiento italiano (a la vez anatomista, arquitecto, artista, botánico, científico, escritor, escultor, filósofo, ingeniero, inventor, músico, poeta y urbanista) nació en Vinci el 15 de abril de 1452 y falleció en Amboise el 2 de mayo de 1519, a los 67 años, acompañado de su fiel Francesco Melzi, a quien legó sus proyectos, diseños y pinturas.

Tras pasar su infancia en su ciudad natal, Leonardo estudió con el célebre pintor florentino Andrea de Verrocchio. Sus primeros trabajos de importancia fueron creados en Milán al servicio del duque Ludovico Sforza. Trabajó a continuación en Roma, Bolonia y Venecia, y pasó los últimos años de su vida en Francia, por invitación del rey Francisco I.

Frecuentemente descrito como un arquetipo y símbolo del hombre del Renacimiento, genio universal, además de filósofo humanista cuya curiosidad infinita solo puede ser equiparable a su capacidad inventiva, Leonardo da Vinci es considerado como uno de los más grandes pintores de todos los tiempos y, probablemente, es la persona con el mayor número de talentos en múltiples disciplinas que jamás ha existido.

Como ingeniero e inventor, Leonardo desarrolló ideas muy adelantadas a su tiempo, tales como el helicóptero, el carro de combate, el submarino y el automóvil. Muy pocos de sus proyectos llegaron a construirse (entre ellos la máquina para medir el límite elástico de un cable), puesto que la mayoría no eran realizables durante esa época.
Como científico, Leonardo da Vinci hizo progresar mucho el conocimiento en las áreas de anatomía, la ingeniería civil, la óptica y la hidrodinámica.

Su asociación histórica más famosa es la pintura, siendo dos de sus obras más célebres, La Gioconda y La Última Cena, copiadas y parodiadas en varias ocasiones, al igual que su dibujo del Hombre de Vitruvio, que llegaría a ser retomado en numerosos trabajos derivados.

No obstante, únicamente se conocen unas veinte de sus obras, debido principalmente a sus constantes (y a veces desastrosos) experimentos con nuevas técnicas y a su inconstancia crónica. Este reducido número de creaciones, junto con sus cuadernos que contienen dibujos, diagramas científicos y reflexiones sobre la naturaleza de la pintura, constituyen un legado para las sucesivas generaciones de artistas, llegando a ser igualado únicamente por Miguel Ángel.

Fuente: http://www.pasajesdelahistoria.es/podcast/leonardo-da-vinci

23/2/18

Los nombres de los colores                                                                                                                       

¿Por qué decimos “jugadores rojiblancos” con el adjetivo en plural y “jugadores azulgrana” con el adjetivo en singular? ¿Qué es lo correcto: “una mesa marrón clara” o “una mesa marrón claro”? ¿Cómo se escribe “una camisa azulverdosa”, “azul-verdosa” o “azul verdosa”? ¿Se dice “los grises perlas” o “los grises perla”?



Los nombres de los colores presentan, a la hora de escribirlos, tres dificultades principales:

 1. Plural de los colores
 
. Cuando funcionan como sustantivos,
hacen el plural de acuerdo con las reglas generales: los blancos, los carmesíes o carmesís, los azules, los marfiles, los grises, etc. Pero si para designar matices el nombre de color va acompañado de otro sustantivo, este último permanece en singular: los verdes botella, los grises perla, etc. “Los grises perlas” es incorrecto.

  
  Cuando funcionan como adjetivos, hacen el plural de la siguiente forma:.
Si se trata de colores naturales, o sea, los que existen en la naturaleza como tales (azul, verde, rojo, negro, blanco…), concuerdan siempre con el sustantivo al que modifican (casas rojas, camisas verdes, ojos azules, etc.).

a) Cuando al nombre de color que hace de adjetivo no lo acompaña ninguna palabra que lo modifique, pueden usarse en singular (ojos malva, faldas naranja, camisas añil, etc.) o en plural concordando con el sustantivo (ojos malvas, faldas naranjas, camisas añiles, etc.).

b) Cuando para designar matices, un nombre de color se halla a su vez modificado por otro, o por un adjetivo como claro, oscuro o similares, lo correcto es mantener ambos elementos en singular: pantalones verde botella, ojos azul claro, etc.

Según esto, decimos “las camisas verde oliva” con el nombre de color en singular porque el oliva no es un color natural, sino que se deriva del de la oliva; así, debe escribirse las novelas rosa (el rosa es el color de esta flor, pero no es un color natural), los jugadores azulgrana (porque el grana no es un color natural), y en el mismo caso escribimos los jugadores rojiblancos, porque tanto el rojo como el blanco son colores naturales.

2. Género de los colores
  .
1. Cuando se usan como sustantivos, son siempre masculinos: el verde, el amarillo, el rojo, etc.

2. Cuando se usan como adjetivos, pueden darse dos casos:

*.Cuando al nombre de color que hace de adjetivo no le acompaña ninguna palabra que lo modifique, si son de dos terminaciones (blanco, -ca; negro, -gra; rojo, -ja; amarillo, -lla, etc.), se usa la forma masculina o la femenina según sea el género del sustantivo al que acompañan: falda roja, pantalón negro.

.

*.Cuando para designar matices, el nombre de color se halla a su vez modificado por otro, o por un adjetivo como claro, oscuro o similares, lo normal es usar ambos términos en masculino, incluso si se refiere a un sustantivo femenino (una gran banda rojo oscuro), pero la concordancia en femenino no es incorrecta. De este modo, aunque lo más habitual es “una mesa marrón claro”, no es incorrecto decir “una mesa marrón clara”.

3. Junto, separado o con guion

Cuando el nombre de un color va adjetivado con otro nombre de color, pueden darse dos casos:

1..Si el primero de los dos nombres funciona como sustantivo, se escriben en dos palabras; por ejemplo, si decimos: el amarillo verdoso es el tono que más me gusta, se escribe en dos palabras, porque verdoso es aquí el adjetivo de amarillo; en igual caso nos encontramos si decimos que el anaranjado rojizo es débil.
.

2. Si el primero de los dos nombres funciona como adjetivo de otro sustantivo, aunque lo más frecuente es escribirlos separados (nunca unidos con guion): camisa azul verdosa, se pueden escribir juntos formando un adjetivo compuesto, en cuyo caso, para que ambos adjetivos incidan en el sustantivo al que acompañan, obligatoriamente deben concordar con él: camisa azulverdosa.

Fuentes:
http://blog.tsedi.com/los-nombres-de-los-colores/
Diccionario panhispánico de dudas
(2005):

http://lema.rae.es/dpd/srv/search?id=O2YJVDPNGD6RHMUmU0
Nueva gramática de la lengua española
(2009):

http://aplica.rae.es/grweb/cgi-bin/v.cgi?i=KMJBgOvIxzaWkFzW
 

19/12/17

¿Para qué sirve el pensamiento en los tiempos que corren?



MIGUEL ÁNGEL FORNERÍN [mediaisla] Pensar un mundo sin pensamiento y una humanidad sin metas, sin razones, perdido en el mundo de lo relativo es, a mi manera de ver, el gran suicidio del sabio. Y solo en la permanencia del saber y en su fortaleza le damos sentido a la existencia.
 
Si esta pregunta la hiciéramos tomando como horizonte el escenario griego, que es el del origen del pensar en Occidente, tal vez el ejemplo de la muerte de Sócrates al tomar la cicuta provoque la opinión de que el pensamiento no tiene un gran valor porque el gran sabio griego terminó anulando su vida. Pero visto desde otra perspectiva, la imagen de Sócrates al tomar el veneno, o la de Séneca al cortar sus venas en el baño, tenga mucho que decirnos sobre la pertinencia de la epísteme en la actualidad cuando vida y saber van por rutas paralelas.

Todo lector del mundo heleno sabe que los filósofos buscaron un saber que les permitiera gobernar la polis. Un saber que para ellos estaba en el logos, en las gentes, en la tradición. También sabemos que no podemos leer a Dante sin pensar en las tareas de forjar una cierta unidad lingüística en Italia y ni entender a Maquiavelo sin valorar su intento de encontrar la unidad de la segmentada Italia de su época. Ni podríamos, por último, aquilatar la suprema obra de Hegel sin entender su intento de darle un cierto sentido a la lucha de la burguesía alemana.

Toda obra de pensamiento, aquella que ha construido un sistema fundamental y de la que podemos dar cuenta hoy, no deja de estar ligada a los afanes del hombre y sus firmes convicciones de cambios y regeneración. Y esos propósitos no están alejado de aquello que Michel Foucault llamó el poder, y a lo que Roland Barthes llama de forma inteligentísima los poderes. Pero el saber no tuviera pertinencia si no fuera contrastado por distintas voces y perspectivas. Sin embargo, el hecho de que hoy nos preguntemos, ¿qué importancia tiene el pensar y la creación de conocimiento? Está fundamentado en que la congruencia de esta pregunta reside, a mi manera de ver, en el truco que plantea el relativismo que vivimos como actualidad.

Los sofistas, que asediaron el saber socrático, y los cínicos que relativizaron los discursos de su época, no dejaron de pertenecer al “poder bueno o malo”; tampoco dejaron de impulsar el desarrollo de los saberes. Tal vez no fueron más que los viajeros incómodos del saber. Y los que plantean el relativismo y la idea de que todo esfuerzo humano por crear una obra crítica o epistemológica da lo mismo porque, en fin de cuenta, lo que existe es el poder o la voluntad de poder o que los juicios todos se cancelan porque sólo hay juicio y cada quien tiene derecho a tener el suyo, como postulan ciertos pretendidos posmodernos luego de deambular la ciudad en noche de luna llena. (...)


MIGUEL ÁNGEL FORNERÍN (Higüey, República Dominicana). Departamento de Estudios Hispánicos de la UPR Cayey, es autor de Ensayos sobre literatura puertorriqueña y dominicana (2004), Entrecruzamiento de la historia y la literatura en la generación del setenta (2009), Las palabras sublevadas (2011) y Los letrados y la nación dominicana (2013), entre otros.
  
[mediaIsla] mediaIsla 0005 – Año XI
http://mediaisla.net/revista/2014/10/para-que-sirve-el-pensamiento-en-los-tiempos-que-corren/

31/10/17

La celebración del Samhain
(Samaín, en la cultura gallega)                     


Samaín es una celebración de origen celta que el cristianismo reconvirtió en el Día de Todos los Santos.

Esta fiesta llevaba unas décadas olvidada, pero en los últimos años se está volviendo a recuperar gracias al trabajo realizado en las escuelas y en varios ayuntamientos de Galicia.  

La noche del 31 de octubre comienza el Año Nuevo celta, remata el verano y entra el invierno. 
En esta noche las ánimas de los muertos atraviesan la puerta que separa el mundo de los vivos y de los muertos y visitan las casas de sus familias para calentarse y tomar algo de alimento.

0samhain

Samhain [/ˈsˠəu̯nʲ/] es la festividad de origen celta más importante del periodo pagano que dominó Europa hasta su conversión al cristianismo, en la que la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre servía como celebración del final de la temporada de cosechas en la cultura celtay era considerada como el «Año Nuevo Celta», que comenzaba con la estación oscura. Es tanto una fiesta de transición (el paso de un año a otro) como de apertura al otro mundo. Su etimología es gaélica y significa ‘fin del verano’.

Ha sido practicada desde hace más de tres mil años por los pueblos celtas que han poblado toda Europa. En la actualidad del Samain, continúa celebrándose por los seguidores de movimientos religiosos neopaganos, como la wicca y el druidismo.

Samhain en la cultura celta


El calendario celta dividía el año en dos partes, la mitad oscura comenzando en el mes de Samonios (lunación octubre-noviembre), y la mitad clara, comenzando en el mes de Giamonios (lunación abril-mayo). Se consideraba que el año comenzaba con la mitad oscura, así Samonios se convertía en el año nuevo celta. Todos los meses comenzaban con la luna llena y la celebración del año nuevo tomaba lugar durante las «tres noches de Samonios», la luna llena más cercana entre el equinoccio de otoño y el solsticio de invierno. Las lunas llenas marcaban el punto medio de cada mitad del año durante las cuales se celebraban festivales. El calendario de Coligny marca la luna de pleno verano, sin embargo, omite la de pleno invierno. El calendario fue diseñado para alinear las lunaciones con el ciclo agrícola, y la posición astronómica exacta del Sol se consideraba menos importante.

En la Irlanda medieval, Samhain permaneció como la principal festividad, celebrado con una gran asamblea en la corte real de Tara, durando tres noches, consistente con el testimonio galo.

La festividad céltica del Samhain se describe como una comunión con los espíritus de los difuntos que, en esta fecha, tenían autorización para caminar entre los vivos, dándosele a la gente la oportunidad de reunirse con sus antepasados muertos. Para mantener a los espíritus contentos y alejar a los malos de sus hogares, dejaban comida fuera, una tradición que evolucionó convirtiéndose en lo que hoy hacen los niños yendo de casa en casa pidiendo dulces.

Después de que los romanos conquistaran gran parte de los territorios celtas, estos influenciaron el mundo céltico con sus festivales a la diosa romana de la cosecha, Pomona. Más tarde, los cristianos calificaron las celebraciones celtas como una práctica herética, destruyendo bajo este pretexto gran cantidad de la cultura, monumentos, y tradiciones celtas, para afianzar su dominio político y social del viejo continente. Fue la época de sometimiento de los pueblos libres paganos, que eran convertidos al cristianismo demonizando sus creencias, adoptando sus festivales, y convirtiéndolos al cristianismo. Así, el de Samain se convirtió en el día de Todos los Santos, de donde deriva el nombre inglés de Halloween.

Por el Samhain era costumbre vaciar nabos (posteriormente calabazas, debido a una tradición irlandesa) para ponerles dentro velas. Varios siglos después, esta tradición (que renace en la actualidad gracias al movimiento neo-pagano) tiene continuidad en el actual Halloween, exportación de los irlandeses a Estados Unidos en el siglo XIX y principios del XX.


Samhain (Samaín) en la cultura gallega


Rafael López Loureiro
, maestro de escuela de Cedeira (La Coruña) fue el responsable de redescubrir esta tradición y comprobar que existía por toda Galicia hasta hace menos de treinta años. Además, también comprobó su pervivencia en el norte de Cáceres, alrededor de la zona en la que están situadas las aldeas de habla gallega, y en zonas de Zamora y de León cercanas a Galicia y donde la lengua y las tradiciones gallegas están muy arraigadas. Además, este estudioso analizó la relación de la costumbre de las calabazas con el culto a la muerte y a semejanza con las tradiciones hermanas de las islas británicas. Hasta llegó a detectar peculiaridades como la de Quiroga (Lugo), donde la calabaza tallada se seca y se conserva para usarla como máscara en el Entroido. Su trabajo sobre esta tradición, recogido en el libro “Caliveras de melón” (calaveras de melón) y en otra de posterior aparición, empezó a llamar la atención de los antropólogos. Lo que no tuvo en cuenta López Loureiro es la relación entre el Samain y Magosto.

Hoy en día se celebra con gran arraigo el Samhain o Samaín (adaptación al gallego de la palabra gaélica) en algunas de las ciudades y pueblos de Galicia, como La Coruña, Ferrol, Cedeira, etc.
En la villa de Ribadavía se celebra cada 31 de octubre la fiesta “a noite meiga” (la noche embrujada) en la que la ciudad “se llena” de fantasmas, brujas, vampiros… El castillo es lugar de un gran pasaje del terror, entre otras actividades.


Samhain en la leyenda celta irlandesa


El Ciclo de Ulster está salpicado de referencias al Samhain. Muchas de las aventuras y campañas emprendidas por los personajes comienzan en la fiesta de la noche de Samhain. Algunos ejemplos de estas historias presentes en el folclore irlandés son:
  • Echtra Nerai, la aventura de Nera; y
  • Catch Maige Tuireadh, en la que las deidades Morrigan y Dagda se reúnen y mantienen relaciones sexuales antes de combatir contra los fomorianos, una raza semi-divina que habitaba Irlanda en tiempos antiguos.


Renovación de Samhain evitando la influencia de Estados Unidos


López Loureiro también divulgo la tradición de las calabazas y su relación con el Samhain por colegios y asociaciones de todo tipo, lo que está provocando que cada vez haya más lugares en los que se celebra esta fiesta sin pasar por la influencia de Estados Unidos. También promovió, hace trece años, del Samhain que aún hoy se celebra en Cedeira (La Coruña). Primero desde la asociación «Chirlateira», y después desde «Amigos do Samaín», organizando cada año una exposición y un premio a la calabaza mejor esculpida. Además, se celebra una “procesión de ánimas”, en la que los jóvenes de la villa desfilan por las calles disfrazados y portando luces como si fuesen la Santa Compaña. Hay una merienda y actúan grupos de animación. Desde hace tres años se conceden los premios anuales del Samhain otorgados a Isaac Díaz Pardo a Xaquín Marín y al grupo Milladoiro. El acto de entrega se celebra en una caldeirada cultural, y la fiesta se cierra con el “De aquí nun ano”, un pregón que se lee al final del evento.

Fuente: 

23/7/17

Discurso para el banquete
Premios Nobel 2016. Bob Dylan                                               

 

por Ramón Valle Muñoz


Resultado de imagen para bob dylanA continuación, comparto mi traducción del discurso1 que Bob Dylan escribió para la cena de gala del Nobel 2016. Como todos sabemos, Dylan no estuvo presente en la ceremonia. El discurso fue leído por Azita Raji, embajadora de los Estados Unidos de América en Suecia.
El pasado 1 de abril, en reunión privada, le fue entregada la medalla y el diploma. La organización Nobel anunció que Dylan no dictará la tradicional conferencia de recepción, llamada “Lección del Nobel”. Sin embargo, se espera que entregue una versión grabada de la misma. Esta conferencia es un requisito que debe cumplir todo ganador para recibir el dinero del premio. 

Buenas noches a todos. Envío mis saludos afectuosos a los miembros de la Academia Sueca y a todos los distinguidos invitados presentes esta noche.

Me disculpo por no acompañarlos personalmente, pero sepan, por favor, que lo estoy en espíritu y me siento honrado al recibir tan prestigioso premio. Ser galardonado con el Premio Nobel de Literatura es algo que nunca imaginé o tuve previsto. Desde temprana edad he estado familiarizado e interesado en leer las obras de quienes fueron considerados dignos de tal distinción: Kipling, Shaw, Thomas Mann, Pearl Buck, Albert Camus, Hemingway. Estos gigantes de la literatura cuyas obras son enseñadas en las aulas, albergadas en bibliotecas alrededor del mundo y citados en tonos reverentes, siempre me han impresionado profundamente. Que ahora me una a sus nombres en esta lista, honestamente, está fuera del alcance de mis palabras.

Ignoro si estos hombres y mujeres pensaron alguna vez en ser honrados con el Nobel, pero supongo que cualquiera, ya sea al escribir un libro, o un poema, o una pieza teatral en cualquier lugar del mundo podría albergar muy en su interior ese sueño secreto. Quizá encerrado de manera tan profunda y no saben que ahí se encuentra.

Si alguien me hubiese dicho que yo tenía una leve oportunidad de ganar el premio Nobel hubiera pensado que tenía las mismas posibilidades de poner un pie en la luna. De hecho, durante el año en que nací y algunos años después no hubo nadie en el mundo que fuera considerado lo suficientemente bueno como para ganar este Premio Nobel. Así que reconozco que estoy en compañía muy excepcional, por decir lo menos.
Estaba de gira cuando recibí estas sorprendentes noticias, y me tomó más de algunos minutos asimilarlas por completo. Comencé pensando en William Shakespeare, la gran figura literaria. Debo suponer que él se concebía como un dramaturgo. La idea de que estuviera escribiendo literatura ni siquiera podría haber pasado por su cabeza. Sus palabras fueron escritas para los escenarios. Pensadas para ser dichas, no leídas. Mientras escribía Hamlet, seguramente pensaba en muchas cosas distintas: “¿Quiénes son los actores correctos para estos papeles? ¿Cómo deberá escenificarse? ¿De verdad quiero situar esto en Dinamarca?” Su visión creativa y ambiciones sin duda estaban en primer lugar en su mente, pero también había asuntos más mundanos que considerar y de los cuales debía ocuparse: “¿Habrán llegado los fondos? ¿Hay suficientes asientos para mis mecenas? ¿Dónde voy a conseguir un cráneo humano?” Podría apostar que la última cosa que había en la mente de Shakespeare era la pregunta “¿Esto es literatura?”

Cuando yo era un adolescente y empezaba a escribir canciones, incluso cuando comencé a tener algo de renombre por mis habilidades, mis aspiraciones para estas canciones no iban muy lejos. Pensaba que podían escucharse en cafeterías o bares, después quizá en lugares como el Carnegie Hall o el London Palladium. Soñando en grande, imaginaba quizá en grabar un disco y después escucharía mis canciones por la radio. En mi mente ese ya era un gran premio. Grabar discos y escuchar tus canciones por la radio significaba que alcanzabas una gran audiencia y por lo tanto podrías seguir haciendo lo que querías.

Y bien, hasta ahora he hecho lo que quiero por un buen tiempo. He grabado docenas de discos y tocado en miles de conciertos por todo el mundo. Sin embargo, son mis canciones las que están en el centro vital de todo lo que hago. Parecen haber encontrado un lugar en las vidas de mucha gente en muchas culturas diferentes y estoy agradecido por ello.

Sin embargo hay una cosa que debo decir. Como intérprete he tocado para 50,000 personas y lo he hecho para 50 y puedo decirles que es más difícil tocar para 50 personas. 50,000 personas son como una persona única, no así las 50. Cada persona tiene una identidad individual e independiente, un mundo dentro de ellos mismos. Claramente pueden percibir más cosas. Tu honestidad y cómo ella refleja hasta lo más profundo de tu talento es puesta a prueba. El hecho de que el comité del Nobel sea tan pequeño no me pasa desapercibido.

Sin embargo, como Shakespeare, frecuentemente me concentro en alcanzar el propósito de mis esfuerzos creativos y también debo ocuparme de los aspectos y hechos mundanos de la vida. “¿Quiénes son los mejores músicos para estas canciones? ¿Estoy grabando en el estudio adecuado? ¿Está en el tono correcto la canción?” Algunas cosas nunca cambian, ni siquiera en 400 años.

Ninguna vez he tenido el tiempo de preguntarme: “¿Mis canciones son literatura”?

Por lo tanto, agradezco a la Academia Sueca tanto por tomarse el tiempo para considerar tal pregunta y, finalmente, por darle tan maravillosa respuesta.

Mis mejores deseos para todos. 
                                                                          
                                                                                Bob Dylan


Nota

1
El discurso puede leerse o escucharse en http://www.nobelprize.org/nobel_prizes/literature/laureates/2016/dylan-speech_en.html.

Fuente: Revista Ágora 18 - Guadalajara, Jalisco, México.
http://www.agora127.com/cul18valle.html 

23/6/17

Por siempre Máximo                                                                    

 

 

 

El 15 de junio nos ha dejado el poeta, periodista y profesor argentino Máximo Simpson.  Fue largamente premiado.  Pero más que nada, fue un amigo entrañable.  Había nacido en 1929.  Le tocó padecer la tragedia del exilio.  No hay homenaje más acertado que recordarlo, en sus propias palabras, a través de este emblemático poema:


TO BE OR NOT TO BE

Yo quise ser un rojo violín desorbitado
un ex abrupto eterno,
un jardín de magnolias o una tromba,
y sólo soy ahora profesor de nostalgias,
edecán del otoño pesaroso.

Yo quise ser el mar,
o tal vez quise ser lo que no quise,
un triángulo isósceles o un trueno,
o una momia egipcia
con su paz infinita, imperturbable.

Eso quise tal vez en mi constancia,
en mi apuro, en mi afán, en mi zozobra,
quise ser el revés, la mano izquierda,
el costado de mí, mi renegado,
y sólo soy mi tú, mi pobre mí,
un pronombre ya exhausto,
un posesivo huérfano, un despojado mí.

Eso quise tal vez,
y sólo soy ahora mi vecino,
apenas mi perfil, mi suroeste,
mi terco lateral:
estoy en la adyacencia limítrofe de mí,
y siento desazón, me extraño mucho.

                                                      Máximo Simpson



Fuente: El Escribidor - Argentina
http://elescribidor.blogspot.com.ar/2017/06/por-siempre-maximo.html

5/6/17

8 señales de que has escrito un buen poema                                 

Escribir poesía exige una gran delicadeza, capacidad de síntesis y el manejo de técnicas y recursos diferentes a los de la prosa.   Es cierto que la poesía es un género muy personal, casi íntimo, pero hay algunas señales que indican que un poema es sólido.
Hoy te brindamos ocho claves que reúnen los buenos poemas. Repasa el tuyo y busca estas señales, porque serán signo de que lo has hecho bien.

1. Has abordado un buen tema

La poesía apresa ideas y momentos únicos, capaces de trasmitir grandes verdades. Un buen poema es el que logra esos objetivos. Eso no significa que debas abordar siempre temas graves o trascendentes como el amor, la muerte, la guerra o la pobreza. Incluso los pequeños momentos, como un amanecer o un instante de calma en un parque, pueden encerrar grandes dosis de verdad sobre el ser humano y el mundo en que vivimos (un buen ejemplo de esto son los haikus).
Asegúrate de que en tu poema has ahondado sin miedo y hasta lo más profundo en el tema que hayas elegido.

2. Has elegido la mejor forma de trasmitir tus ideas

Como poeta tienes un montón de recursos disponibles para trasmitir tus ideas.
Puedes usar la rima o no. Puedes trabajar el ritmo para que refuerce el sentido del poema, apoyando aquellas partes o versos fundamentales. Puedes jugar con la imagen que crea el poema en la página, variando la extensión de los versos. Tienes infinidad de figuras retóricas que te ayudarán a crear imágenes en la mente del lector.
La mejor manera de saber si has elegido el modo más eficaz de trasmitir tus ideas es conocer todas las posibilidades a tu alcance y después practicar con ellas. Muchos poetas noveles huyen de la rima o bien la emplean de manera muy sencilla; además tampoco conocen todos los recursos a su disposición ni cuando deben emplearlos.

3. Has elegido las palabras adecuadas

Escribir un buen poema exige un excelente vocabulario además de un extraordinario dominio de la sintaxis.
La imprecisión, el no haber dado con la palabra adecuada convertirán tu poema en un simple balbuceo.
Cada palabra que emplees tiene que ser como un martillo que remache en el cerebro del lector una idea.
Asegúrate por tanto de que has elegido la palabra perfecta, la palabra exacta.

4. Has utilizando imágenes expresivas

Un buen poema es el fruto del esfuerzo del autor para darle sentido al mundo.
A menudo, las ideas que no se pueden expresar en prosa a veces pueden ser expresadas a través de imágenes potentes.
Un buen poema utiliza imágenes claras, memorables y concretas para representar en la imaginación del lector la idea exacta que busca comunicar.
Repasa las metáforas y símiles que has usado en tu poema para comprobar que son las adecuadas. Mucho ojo con los clichés.

5. Has eliminado todo lo no esencial

En un buen poema, como en un buen relato o en una buena novela, no debe haber relleno.
Al escribirlo tienes que centrarte en la idea-eje y ceñirte a ella. No te enredes en ideas secundarias porque acabarán por desvirtuar aquello que quieres trasmitir.
Por ello comprueba que cada palabra, cada verso y cada signo de puntuación refuerzan el sentido del poema y que no has caído en la tentación de incluir relleno que no aporta nada.

6. No has sido deliberadamente oscuro

Es cierto que la poesía sugiere, alude e insinúa.
Así que no es necesario que un poema desarrolle blanco sobre negro la idea sobre la que gira, como si se tratara de un ensayo.
Pero a veces, con el pretexto de invitar al lector a que complete el texto, puedes caer en una oscuridad excesiva que lo que consiga es dejar a tu lector fuera.
Algunos poetas creen que ser crípticos y esconder bajo metáforas enrevesadas el sentido de su poema les hace mejores. No es así.

7. El lector tiene una fuerte reacción emocional

Un buen poema es aquel que, después de leído, genera una fuerte reacción emocional en el lector.
Si al acabar de leer tu poema el lector siente deseos de reír, de llorar, de llamar a su madre (porque tu poema trata sobre los desvelos de la maternidad)… habrás logrado tu objetivo.
Si la reacción a tu poema es algo menos visceral, como algo del tipo «Un buen poema» o «Qué poema tan bonito», no habrás logrado lo que buscabas.

8. El lector tiene una fuerte reacción intelectual

Algunos poemas no tienen necesariamente la intención de provocar una reacción emocional fuerte e inmediata.
En su lugar, estos poemas siguen mentalmente a los lectores durante semanas. Persisten en su memoria revelando de manera paulatina su significado y exhibiendo nuevos matices con el transcurso del tiempo.
Tal vez tu poema no ha causado un efecto inmediato en el instante de ser leído, pero el mensaje subyacente permanece y acaba por revelarse.
Hay una cosa que debes tener clara: cada lector tiene sus propias expectativas de un poema.
Por eso ciertamente no existen reglas exactas sobre cómo escribir un buen poema.
Si lees poesía con regularidad, si estudias con diligencia y con pasión, y si aplicas lo que aprendes a cada una de tus creaciones, entonces hay una gran probabilidad de que estés escribiendo buenos poemas.


Fuente: https://www.sinjania.com/buen-poema/ 
Asturias, España