31/10/17

La celebración del Samhain
(Samaín, en la cultura gallega)                     



Samaín es una celebración de origen celta que el cristianismo reconvirtió en el Día de Todos los Santos.
Esta fiesta llevaba unas décadas olvidada, pero en los últimos años se está volviendo a recuperar gracias al trabajo realizado en las escuelas y en varios ayuntamientos de Galicia.  
La noche del 31 de octubre comienza el Año Nuevo celta, remata el verano y entra el invierno. 
En esta noche las ánimas de los muertos atraviesan la puerta que separa el mundo de los vivos y de los muertos y visitan las casas de sus familias para calentarse y tomar algo de alimento.


 
Samhain [/ˈsˠəu̯nʲ/] es la festividad de origen celta más importante del periodo pagano que dominó Europa hasta su conversión al cristianismo, en la que la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre servía como celebración del final de la temporada de cosechas en la cultura celtay era considerada como el «Año Nuevo Celta», que comenzaba con la estación oscura. Es tanto una fiesta de transición (el paso de un año a otro) como de apertura al otro mundo. Su etimología es gaélica y significa ‘fin del verano’.

Ha sido practicada desde hace más de tres mil años por los pueblos celtas que han poblado toda Europa. En la actualidad del Samain, continúa celebrándose por los seguidores de movimientos religiosos neopaganos, como la wicca y el druidismo.


Samhain en la cultura celta


El calendario celta dividía el año en dos partes, la mitad oscura comenzando en el mes de Samonios (lunación octubre-noviembre), y la mitad clara, comenzando en el mes de Giamonios (lunación abril-mayo). Se consideraba que el año comenzaba con la mitad oscura, así Samonios se convertía en el año nuevo celta. Todos los meses comenzaban con la luna llena y la celebración del año nuevo tomaba lugar durante las «tres noches de Samonios», la luna llena más cercana entre el equinoccio de otoño y el solsticio de invierno. Las lunas llenas marcaban el punto medio de cada mitad del año durante las cuales se celebraban festivales. El calendario de Coligny marca la luna de pleno verano, sin embargo, omite la de pleno invierno. El calendario fue diseñado para alinear las lunaciones con el ciclo agrícola, y la posición astronómica exacta del Sol se consideraba menos importante.

En la Irlanda medieval, Samhain permaneció como la principal festividad, celebrado con una gran asamblea en la corte real de Tara, durando tres noches, consistente con el testimonio galo.

La festividad céltica del Samhain se describe como una comunión con los espíritus de los difuntos que, en esta fecha, tenían autorización para caminar entre los vivos, dándosele a la gente la oportunidad de reunirse con sus antepasados muertos. Para mantener a los espíritus contentos y alejar a los malos de sus hogares, dejaban comida fuera, una tradición que evolucionó convirtiéndose en lo que hoy hacen los niños yendo de casa en casa pidiendo dulces.

Después de que los romanos conquistaran gran parte de los territorios celtas, estos influenciaron el mundo céltico con sus festivales a la diosa romana de la cosecha, Pomona. Más tarde, los cristianos calificaron las celebraciones celtas como una práctica herética, destruyendo bajo este pretexto gran cantidad de la cultura, monumentos, y tradiciones celtas, para afianzar su dominio político y social del viejo continente. Fue la época de sometimiento de los pueblos libres paganos, que eran convertidos al cristianismo demonizando sus creencias, adoptando sus festivales, y convirtiéndolos al cristianismo. Así, el de Samain se convirtió en el día de Todos los Santos, de donde deriva el nombre inglés de Halloween.

Por el Samhain era costumbre vaciar nabos (posteriormente calabazas, debido a una tradición irlandesa) para ponerles dentro velas. Varios siglos después, esta tradición (que renace en la actualidad gracias al movimiento neo-pagano) tiene continuidad en el actual Halloween, exportación de los irlandeses a Estados Unidos en el siglo XIX y principios del XX.


Samhain (Samaín) en la cultura gallega


Rafael López Loureiro
, maestro de escuela de Cedeira (La Coruña) fue el responsable de redescubrir esta tradición y comprobar que existía por toda Galicia hasta hace menos de treinta años. Además, también comprobó su pervivencia en el norte de Cáceres, alrededor de la zona en la que están situadas las aldeas de habla gallega, y en zonas de Zamora y de León cercanas a Galicia y donde la lengua y las tradiciones gallegas están muy arraigadas. Además, este estudioso analizó la relación de la costumbre de las calabazas con el culto a la muerte y a semejanza con las tradiciones hermanas de las islas británicas. Hasta llegó a detectar peculiaridades como la de Quiroga (Lugo), donde la calabaza tallada se seca y se conserva para usarla como máscara en el Entroido. Su trabajo sobre esta tradición, recogido en el libro “Caliveras de melón” (calaveras de melón) y en otra de posterior aparición, empezó a llamar la atención de los antropólogos. Lo que no tuvo en cuenta López Loureiro es la relación entre el Samain y Magosto.

Hoy en día se celebra con gran arraigo el Samhain o Samaín (adaptación al gallego de la palabra gaélica) en algunas de las ciudades y pueblos de Galicia, como La Coruña, Ferrol, Cedeira, etc.
En la villa de Ribadavía se celebra cada 31 de octubre la fiesta “a noite meiga” (la noche embrujada) en la que la ciudad “se llena” de fantasmas, brujas, vampiros… El castillo es lugar de un gran pasaje del terror, entre otras actividades.


Samhain en la leyenda celta irlandesa


El Ciclo de Ulster está salpicado de referencias al Samhain. Muchas de las aventuras y campañas emprendidas por los personajes comienzan en la fiesta de la noche de Samhain. Algunos ejemplos de estas historias presentes en el folclore irlandés son:
  • Echtra Nerai, la aventura de Nera; y
  • Catch Maige Tuireadh, en la que las deidades Morrigan y Dagda se reúnen y mantienen relaciones sexuales antes de combatir contra los fomorianos, una raza semi-divina que habitaba Irlanda en tiempos antiguos.


Renovación de Samhain evitando la influencia de Estados Unidos


López Loureiro también divulgo la tradición de las calabazas y su relación con el Samhain por colegios y asociaciones de todo tipo, lo que está provocando que cada vez haya más lugares en los que se celebra esta fiesta sin pasar por la influencia de Estados Unidos. También promovió, hace trece años, del Samhain que aún hoy se celebra en Cedeira (La Coruña). Primero desde la asociación «Chirlateira», y después desde «Amigos do Samaín», organizando cada año una exposición y un premio a la calabaza mejor esculpida. Además, se celebra una “procesión de ánimas”, en la que los jóvenes de la villa desfilan por las calles disfrazados y portando luces como si fuesen la Santa Compaña. Hay una merienda y actúan grupos de animación. Desde hace tres años se conceden los premios anuales del Samhain otorgados a Isaac Díaz Pardo a Xaquín Marín y al grupo Milladoiro. El acto de entrega se celebra en una caldeirada cultural, y la fiesta se cierra con el “De aquí nun ano”, un pregón que se lee al final del evento.

Fuente: 

8/9/17

El valor del desenfreno sexual                

Selección Héctor J.Freire
*

hectorfreire@elpsicoanalitico.com.ar
                                
El acto sexual posee en sí mismo un poder fecundante. Es cálido, como dicen los tongas, o sea que desarrolla una energía capaz de aumentar, de excitar a todas las que se manifiestan en la naturaleza: la orgía de virilidad, que motiva la fiesta, ayuda, pues, al funcionamiento de aquélla por el solo hecho de estimular y reanimar las fuerzas cósmicas. Pero ese resultado podría ser también efecto de cualquier otro exceso, de cualquier otro frenesí. No hay ninguno que no desempeñe su papel en la fiesta. Como el orden que conserva pero se desgasta, se funda en la medida y la distinción, el desorden que reina implica confusión y exceso.

En China, una continua barrera de prohibiciones separa a los sexos en todas las manifestaciones de la vida pública o privada. El hombre y la mujer trabajan separados en cosas distintas; más aún, nada de lo que pertenece al uno debe entrar en contacto con lo que procede del otro. Pero en las fiestas, durante los sacrificios, la labranza ritual, la fundición de los metales, cada vez que hay que crear, se requiere la actuación conjunta del hombre y de la mujer. “La colaboración de los sexos –escribe Granet- tenía tanta más eficacia, cuanto que siendo sacrílega en tiempo normal se reservaba para momentos sagrados”.
Así, las fiestas invernales se terminan en una orgía, donde hombres y mujeres combaten y se arrancan las vestiduras. Esto se hacía, sin duda, menos para desnudarse que para revestirse con las prendas conquistadas. En efecto, el intercambio de vestiduras aparece como la rúbrica misma del estado de Caos, como símbolo del trastrueque de los valores. Solía realizarse en las Saceas babilónicas y entre los judíos, en la fiesta orgiástica de los Purim, como violación directa de la ley de Moisés.

Hay que entroncar sin duda con ritos de esta especie el doble disfraz de Hércules y de Onfalia. En Grecia, en todo caso, la fiesta argiva del intercambio de vestiduras entre muchachos y muchachas, lleva el nombre bien significativo de hybristika. Pues la hybris representa el ataque al orden cósmico o social, el exceso que pasa la raya. Los textos la presentan como caracterizando a los Centauros, los monstruos mitad hombres mitad animales, de la mitología, que raptan a las mujeres y comen carne cruda, encarnados, como reconoce Dumézil, por los miembros de cofradías iniciadas y enmascaradas que intervienen violentamente al cambiar el año y, como sus antepasados legendarios, típicos transgresores de todas las prohibiciones.

Estos “excesos son fecundos”, ya que la fecundidad nace del exceso. La fiesta añade a la orgía sexual la ingestión monstruosa de bebidas y alimentos. Las fiestas “primitivas”, preparadas con gran anticipación, presentan en alto grado ese carácter que es conservado de modo sorprendente en las civilizaciones más “refinadas”.

En las Antesterias atenienses se daba a cada uno un odre de vino: entonces se organizaba una especie de torneo en donde vencía el primero que vaciara su odre. Durante los Purim, el Talmud indica que se debía beber hasta que no se pudieran distinguir los dos gritos específicos de la fiesta: “Maldito sea Anam” y “Bendito sea Mardoqueo”.

Del mismo modo, a los gestos reglamentados del trabajo que permiten acumular las subsistencias, se opone la agitación frenética que las despilfarra. La fiesta, en efecto, no comprende sólo orgías consumidoras, de la boca y del sexo, sino también orgías de expresión, del verbo o de los ademanes. Gritos, injurias, duelo de bromas groseras, obscenas o sacrílegas entre un público y un cortejo que lo atraviesa.

Las contorsiones obscenas provocan la risa, despiertan a la naturaleza de su letargo devolviéndole la fecundidad, producto del exceso.

[*] Del libro El hombre y lo sagrado, de Roger Caillois. Traducción Juan José Domenchina. Editorial Fondo de Cultura Económica. 1984 México. 

Imagen: Lysistrata, 1896. Aubrey Vincent Beardsley (1872-1898).
Obtenida de: https://uk.pinterest.com/pin/221943087859018746/
 
Fuente: http://www.elpsicoanalitico.com.ar/num30/erotismo-freire-el-valor-del-desenfreno-sexual.php

11/8/17

¿Por qué el concreto que elaboraban los romanos hace más de 2.000 años era más resistente que el que se usa ahora?

El puente de Fabricio es el más antiguo de Roma y el que mejor se conserva de la época del Imperio Romano

Ha intrigado a los científicos durante mucho tiempo por su durabilidad y resistencia, pero ahora el secreto de las construcciones realizadas en la época del Imperio Romano parece haber sido finalmente revelado.

Un grupo de investigadores afirma haber descubierto la química detrás del concreto usado por los romanos, que ha permitido que sus construcciones perduren por milenios.
En los antiguos diques marinos usaban un tipo de concreto elaborado con cal y cenizas volcánicas que adherían a las rocas.
Ahora, los científicos han descubierto que hay elementos en el material volcánico que, al reaccionar al contacto con el agua salada, fortalecen la construcción.

Los expertos creen que este hallazgo podría llevar al uso de materiales de construcción más benignos para el medioambiente.
A diferencia de la mezcla moderna de concreto que se erosiona con el tiempo, la mezcla usada por los romanos parece fortalecerse con su exposición a los elementos, particularmente al agua marina.
En pruebas anteriores con muestra tomadas de antiguos rompeolas y puertos romanos, los investigadores descubrieron que el concreto que usaban contenía un mineral raro llamado aluminio tobermorita.


Cristales

Los expertos creen que esta sustancia fortalecedora se cristalizaba en la cal cuando la mezcla romana generaba calor al ser expuesta al agua de mar.
Los investigadores han realizado una revisión más detallada de las muestras tomadas en los puertos utilizando un microscopio de electrones para hacer un mapa de la distribución de los elementos.
También usaron otras dos técnicas llamadas microdifractación con rayos X y espectroscopia Raman, para lograr una mayor comprensión sobre su química.
De acuerdo con los científicos, el nuevo estudio mostró cantidades significativas de aluminio tobermorita propagándose en el tejido del concreto, junto a un mineral poroso llamado phillipsita.
Así, aseguran que la exposición a largo plazo al agua marina ayudó a que estos cristales siguieran creciendo con el tiempo, reforzando el concreto y previniendo la aparición de grietas.

"Contrariamente a los principios sobre los que se basa el concreto moderno hecho a base de cemento, los romanos crearon un concreto similar a una roca que prospera en el intercambio químico con el agua de mar", dijo Marie Jackson, investigadora de la Universidad de Utah y autora principal del estudio que fue publicado en la revista especializada American Mineralogist.

La fórmula antigua difiere mucho de la que se usa en la actualidad.
Los edificios modernos son construidos con un concreto que se basa en el uso del cemento Portland.
Eso implica el calentamiento y la trituración de una mezcla de varios ingredientes que incluyen piedra caliza, arenisca, ceniza, tiza, hierro y arcilla. El material fino se mezcla entonces con "agregados", tales como rocas o arena, para construir estructuras de hormigón.

El proceso de elaboración del cemento moderno tiene un gran impacto ambiental. Se lo considera responsable de 5% de las emisiones globales de CO2.


Fuente (artículo completo):  http://www.bbc.com/mundo/noticias-40502519

23/7/17

Discurso para el banquete
Premios Nobel 2016. Bob Dylan                                               

 

por Ramón Valle Muñoz


A continuación, comparto mi traducción del discurso1 que Bob Dylan escribió para la cena de gala del Nobel 2016. Como todos sabemos, Dylan no estuvo presente en la ceremonia. El discurso fue leído por Azita Raji, embajadora de los Estados Unidos de América en Suecia.
El pasado 1 de abril, en reunión privada, le fue entregada la medalla y el diploma. La organización Nobel anunció que Dylan no dictará la tradicional conferencia de recepción, llamada “Lección del Nobel”. Sin embargo, se espera que entregue una versión grabada de la misma. Esta conferencia es un requisito que debe cumplir todo ganador para recibir el dinero del premio. 


Buenas noches a todos. Envío mis saludos afectuosos a los miembros de la Academia Sueca y a todos los distinguidos invitados presentes esta noche.

Me disculpo por no acompañarlos personalmente, pero sepan, por favor, que lo estoy en espíritu y me siento honrado al recibir tan prestigioso premio. Ser galardonado con el Premio Nobel de Literatura es algo que nunca imaginé o tuve previsto. Desde temprana edad he estado familiarizado e interesado en leer las obras de quienes fueron considerados dignos de tal distinción: Kipling, Shaw, Thomas Mann, Pearl Buck, Albert Camus, Hemingway. Estos gigantes de la literatura cuyas obras son enseñadas en las aulas, albergadas en bibliotecas alrededor del mundo y citados en tonos reverentes, siempre me han impresionado profundamente. Que ahora me una a sus nombres en esta lista, honestamente, está fuera del alcance de mis palabras.

Ignoro si estos hombres y mujeres pensaron alguna vez en ser honrados con el Nobel, pero supongo que cualquiera, ya sea al escribir un libro, o un poema, o una pieza teatral en cualquier lugar del mundo podría albergar muy en su interior ese sueño secreto. Quizá encerrado de manera tan profunda y no saben que ahí se encuentra.

Si alguien me hubiese dicho que yo tenía una leve oportunidad de ganar el premio Nobel hubiera pensado que tenía las mismas posibilidades de poner un pie en la luna. De hecho, durante el año en que nací y algunos años después no hubo nadie en el mundo que fuera considerado lo suficientemente bueno como para ganar este Premio Nobel. Así que reconozco que estoy en compañía muy excepcional, por decir lo menos.
Estaba de gira cuando recibí estas sorprendentes noticias, y me tomó más de algunos minutos asimilarlas por completo. Comencé pensando en William Shakespeare, la gran figura literaria. Debo suponer que él se concebía como un dramaturgo. La idea de que estuviera escribiendo literatura ni siquiera podría haber pasado por su cabeza. Sus palabras fueron escritas para los escenarios. Pensadas para ser dichas, no leídas. Mientras escribía Hamlet, seguramente pensaba en muchas cosas distintas: “¿Quiénes son los actores correctos para estos papeles? ¿Cómo deberá escenificarse? ¿De verdad quiero situar esto en Dinamarca?” Su visión creativa y ambiciones sin duda estaban en primer lugar en su mente, pero también había asuntos más mundanos que considerar y de los cuales debía ocuparse: “¿Habrán llegado los fondos? ¿Hay suficientes asientos para mis mecenas? ¿Dónde voy a conseguir un cráneo humano?” Podría apostar que la última cosa que había en la mente de Shakespeare era la pregunta “¿Esto es literatura?”

Cuando yo era un adolescente y empezaba a escribir canciones, incluso cuando comencé a tener algo de renombre por mis habilidades, mis aspiraciones para estas canciones no iban muy lejos. Pensaba que podían escucharse en cafeterías o bares, después quizá en lugares como el Carnegie Hall o el London Palladium. Soñando en grande, imaginaba quizá en grabar un disco y después escucharía mis canciones por la radio. En mi mente ese ya era un gran premio. Grabar discos y escuchar tus canciones por la radio significaba que alcanzabas una gran audiencia y por lo tanto podrías seguir haciendo lo que querías.

Y bien, hasta ahora he hecho lo que quiero por un buen tiempo. He grabado docenas de discos y tocado en miles de conciertos por todo el mundo. Sin embargo, son mis canciones las que están en el centro vital de todo lo que hago. Parecen haber encontrado un lugar en las vidas de mucha gente en muchas culturas diferentes y estoy agradecido por ello.

Sin embargo hay una cosa que debo decir. Como intérprete he tocado para 50,000 personas y lo he hecho para 50 y puedo decirles que es más difícil tocar para 50 personas. 50,000 personas son como una persona única, no así las 50. Cada persona tiene una identidad individual e independiente, un mundo dentro de ellos mismos. Claramente pueden percibir más cosas. Tu honestidad y cómo ella refleja hasta lo más profundo de tu talento es puesta a prueba. El hecho de que el comité del Nobel sea tan pequeño no me pasa desapercibido.

Sin embargo, como Shakespeare, frecuentemente me concentro en alcanzar el propósito de mis esfuerzos creativos y también debo ocuparme de los aspectos y hechos mundanos de la vida. “¿Quiénes son los mejores músicos para estas canciones? ¿Estoy grabando en el estudio adecuado? ¿Está en el tono correcto la canción?” Algunas cosas nunca cambian, ni siquiera en 400 años.

Ninguna vez he tenido el tiempo de preguntarme: “¿Mis canciones son literatura”?

Por lo tanto, agradezco a la Academia Sueca tanto por tomarse el tiempo para considerar tal pregunta y, finalmente, por darle tan maravillosa respuesta.

Mis mejores deseos para todos. 
                                                                          
                                                                                Bob Dylan


Nota

1
El discurso puede leerse o escucharse en http://www.nobelprize.org/nobel_prizes/literature/laureates/2016/dylan-speech_en.html.

Fuente: Revista Ágora 18 - Guadalajara, Jalisco, México.
http://www.agora127.com/cul18valle.html 

6/7/17

Los nombres de los colores                                                                                                                       

¿Por qué decimos “jugadores rojiblancos” con el adjetivo en plural y “jugadores azulgrana” con el adjetivo en singular? ¿Qué es lo correcto: “una mesa marrón clara” o “una mesa marrón claro”? ¿Cómo se escribe “una camisa azulverdosa”, “azul-verdosa” o “azul verdosa”? ¿Se dice “los grises perlas” o “los grises perla”?



Los nombres de los colores presentan, a la hora de escribirlos, tres dificultades principales:

 1. Plural de los colores
 
. Cuando funcionan como sustantivos,
hacen el plural de acuerdo con las reglas generales: los blancos, los carmesíes o carmesís, los azules, los marfiles, los grises, etc. Pero si para designar matices el nombre de color va acompañado de otro sustantivo, este último permanece en singular: los verdes botella, los grises perla, etc. “Los grises perlas” es incorrecto.

  
  Cuando funcionan como adjetivos, hacen el plural de la siguiente forma:.
Si se trata de colores naturales, o sea, los que existen en la naturaleza como tales (azul, verde, rojo, negro, blanco…), concuerdan siempre con el sustantivo al que modifican (casas rojas, camisas verdes, ojos azules, etc.).

a) Cuando al nombre de color que hace de adjetivo no lo acompaña ninguna palabra que lo modifique, pueden usarse en singular (ojos malva, faldas naranja, camisas añil, etc.) o en plural concordando con el sustantivo (ojos malvas, faldas naranjas, camisas añiles, etc.).

b) Cuando para designar matices, un nombre de color se halla a su vez modificado por otro, o por un adjetivo como claro, oscuro o similares, lo correcto es mantener ambos elementos en singular: pantalones verde botella, ojos azul claro, etc.

Según esto, decimos “las camisas verde oliva” con el nombre de color en singular porque el oliva no es un color natural, sino que se deriva del de la oliva; así, debe escribirse las novelas rosa (el rosa es el color de esta flor, pero no es un color natural), los jugadores azulgrana (porque el grana no es un color natural), y en el mismo caso escribimos los jugadores rojiblancos, porque tanto el rojo como el blanco son colores naturales.

2. Género de los colores
  .
1. Cuando se usan como sustantivos, son siempre masculinos: el verde, el amarillo, el rojo, etc.

2. Cuando se usan como adjetivos, pueden darse dos casos:

*.Cuando al nombre de color que hace de adjetivo no le acompaña ninguna palabra que lo modifique, si son de dos terminaciones (blanco, -ca; negro, -gra; rojo, -ja; amarillo, -lla, etc.), se usa la forma masculina o la femenina según sea el género del sustantivo al que acompañan: falda roja, pantalón negro.

.

*.Cuando para designar matices, el nombre de color se halla a su vez modificado por otro, o por un adjetivo como claro, oscuro o similares, lo normal es usar ambos términos en masculino, incluso si se refiere a un sustantivo femenino (una gran banda rojo oscuro), pero la concordancia en femenino no es incorrecta. De este modo, aunque lo más habitual es “una mesa marrón claro”, no es incorrecto decir “una mesa marrón clara”.

3. Junto, separado o con guion

Cuando el nombre de un color va adjetivado con otro nombre de color, pueden darse dos casos:

1..Si el primero de los dos nombres funciona como sustantivo, se escriben en dos palabras; por ejemplo, si decimos: el amarillo verdoso es el tono que más me gusta, se escribe en dos palabras, porque verdoso es aquí el adjetivo de amarillo; en igual caso nos encontramos si decimos que el anaranjado rojizo es débil.
.

2. Si el primero de los dos nombres funciona como adjetivo de otro sustantivo, aunque lo más frecuente es escribirlos separados (nunca unidos con guion): camisa azul verdosa, se pueden escribir juntos formando un adjetivo compuesto, en cuyo caso, para que ambos adjetivos incidan en el sustantivo al que acompañan, obligatoriamente deben concordar con él: camisa azulverdosa.

Fuentes:
http://blog.tsedi.com/los-nombres-de-los-colores/
Diccionario panhispánico de dudas
(2005):

http://lema.rae.es/dpd/srv/search?id=O2YJVDPNGD6RHMUmU0
Nueva gramática de la lengua española
(2009):

http://aplica.rae.es/grweb/cgi-bin/v.cgi?i=KMJBgOvIxzaWkFzW
 

23/6/17

Por siempre Máximo                                                                    

 

 

 

El 15 de junio nos ha dejado el poeta, periodista y profesor argentino Máximo Simpson.  Fue largamente premiado.  Pero más que nada, fue un amigo entrañable.  Había nacido en 1929.  Le tocó padecer la tragedia del exilio.  No hay homenaje más acertado que recordarlo, en sus propias palabras, a través de este emblemático poema:


TO BE OR NOT TO BE

Yo quise ser un rojo violín desorbitado
un ex abrupto eterno,
un jardín de magnolias o una tromba,
y sólo soy ahora profesor de nostalgias,
edecán del otoño pesaroso.

Yo quise ser el mar,
o tal vez quise ser lo que no quise,
un triángulo isósceles o un trueno,
o una momia egipcia
con su paz infinita, imperturbable.

Eso quise tal vez en mi constancia,
en mi apuro, en mi afán, en mi zozobra,
quise ser el revés, la mano izquierda,
el costado de mí, mi renegado,
y sólo soy mi , mi pobre mí,
un pronombre ya exhausto,
un posesivo huérfano, un despojado .

Eso quise tal vez,
y sólo soy ahora mi vecino,
apenas mi perfil, mi suroeste,
mi terco lateral:
estoy en la adyacencia limítrofe de mí,
y siento desazón, me extraño mucho.

                                                      Máximo Simpson



Fuente: El Escribidor - Argentina
http://elescribidor.blogspot.com.ar/2017/06/por-siempre-maximo.html

5/6/17

8 señales de que has escrito un buen poema                                 

Escribir poesía exige una gran delicadeza, capacidad de síntesis y el manejo de técnicas y recursos diferentes a los de la prosa.   Es cierto que la poesía es un género muy personal, casi íntimo, pero hay algunas señales que indican que un poema es sólido.
Hoy te brindamos ocho claves que reúnen los buenos poemas. Repasa el tuyo y busca estas señales, porque serán signo de que lo has hecho bien.

1. Has abordado un buen tema

La poesía apresa ideas y momentos únicos, capaces de trasmitir grandes verdades. Un buen poema es el que logra esos objetivos. Eso no significa que debas abordar siempre temas graves o trascendentes como el amor, la muerte, la guerra o la pobreza. Incluso los pequeños momentos, como un amanecer o un instante de calma en un parque, pueden encerrar grandes dosis de verdad sobre el ser humano y el mundo en que vivimos (un buen ejemplo de esto son los haikus).
Asegúrate de que en tu poema has ahondado sin miedo y hasta lo más profundo en el tema que hayas elegido.

2. Has elegido la mejor forma de trasmitir tus ideas

Como poeta tienes un montón de recursos disponibles para trasmitir tus ideas.
Puedes usar la rima o no. Puedes trabajar el ritmo para que refuerce el sentido del poema, apoyando aquellas partes o versos fundamentales. Puedes jugar con la imagen que crea el poema en la página, variando la extensión de los versos. Tienes infinidad de figuras retóricas que te ayudarán a crear imágenes en la mente del lector.
La mejor manera de saber si has elegido el modo más eficaz de trasmitir tus ideas es conocer todas las posibilidades a tu alcance y después practicar con ellas. Muchos poetas noveles huyen de la rima o bien la emplean de manera muy sencilla; además tampoco conocen todos los recursos a su disposición ni cuando deben emplearlos.

3. Has elegido las palabras adecuadas

Escribir un buen poema exige un excelente vocabulario además de un extraordinario dominio de la sintaxis.
La imprecisión, el no haber dado con la palabra adecuada convertirán tu poema en un simple balbuceo.
Cada palabra que emplees tiene que ser como un martillo que remache en el cerebro del lector una idea.
Asegúrate por tanto de que has elegido la palabra perfecta, la palabra exacta.

4. Has utilizando imágenes expresivas

Un buen poema es el fruto del esfuerzo del autor para darle sentido al mundo.
A menudo, las ideas que no se pueden expresar en prosa a veces pueden ser expresadas a través de imágenes potentes.
Un buen poema utiliza imágenes claras, memorables y concretas para representar en la imaginación del lector la idea exacta que busca comunicar.
Repasa las metáforas y símiles que has usado en tu poema para comprobar que son las adecuadas. Mucho ojo con los clichés.

5. Has eliminado todo lo no esencial

En un buen poema, como en un buen relato o en una buena novela, no debe haber relleno.
Al escribirlo tienes que centrarte en la idea-eje y ceñirte a ella. No te enredes en ideas secundarias porque acabarán por desvirtuar aquello que quieres trasmitir.
Por ello comprueba que cada palabra, cada verso y cada signo de puntuación refuerzan el sentido del poema y que no has caído en la tentación de incluir relleno que no aporta nada.

6. No has sido deliberadamente oscuro

Es cierto que la poesía sugiere, alude e insinúa.
Así que no es necesario que un poema desarrolle blanco sobre negro la idea sobre la que gira, como si se tratara de un ensayo.
Pero a veces, con el pretexto de invitar al lector a que complete el texto, puedes caer en una oscuridad excesiva que lo que consiga es dejar a tu lector fuera.
Algunos poetas creen que ser crípticos y esconder bajo metáforas enrevesadas el sentido de su poema les hace mejores. No es así.

7. El lector tiene una fuerte reacción emocional

Un buen poema es aquel que, después de leído, genera una fuerte reacción emocional en el lector.
Si al acabar de leer tu poema el lector siente deseos de reír, de llorar, de llamar a su madre (porque tu poema trata sobre los desvelos de la maternidad)… habrás logrado tu objetivo.
Si la reacción a tu poema es algo menos visceral, como algo del tipo «Un buen poema» o «Qué poema tan bonito», no habrás logrado lo que buscabas.

8. El lector tiene una fuerte reacción intelectual

Algunos poemas no tienen necesariamente la intención de provocar una reacción emocional fuerte e inmediata.
En su lugar, estos poemas siguen mentalmente a los lectores durante semanas. Persisten en su memoria revelando de manera paulatina su significado y exhibiendo nuevos matices con el transcurso del tiempo.
Tal vez tu poema no ha causado un efecto inmediato en el instante de ser leído, pero el mensaje subyacente permanece y acaba por revelarse.
Hay una cosa que debes tener clara: cada lector tiene sus propias expectativas de un poema.
Por eso ciertamente no existen reglas exactas sobre cómo escribir un buen poema.
Si lees poesía con regularidad, si estudias con diligencia y con pasión, y si aplicas lo que aprendes a cada una de tus creaciones, entonces hay una gran probabilidad de que estés escribiendo buenos poemas.


Fuente: https://www.sinjania.com/buen-poema/ 
Asturias, España

15/5/17

Invita Café con Letras


Manuel Ruano, Pulidor de estrellas                                                                          
                                                                                                                                                   

Café con Letras (Buenos Aires, Argentina) ha convocado a este primer encuentro de 2017 para compartir el recuerdo del escritor argentino Manuel Ruano, poeta y ensayista laureado en varios países latinoamericanos, a quien el viento del destino imprevistamente se ha llevado hace poco más de un mes.  Más precisamente el 12 de abril último.
Se ha ido con el vuelo de la poesía en su total y absoluto esplendor.
Fue a reencontrarse con la famosa y mítica revista literaria "El escarabajo de oro" y la bohemia de sus contertulios: Borges, Olga Orozco, Ernesto Sábato, Raúl González Tuñón, Leopoldo Marechal, Jorge Amado, Martha Lynch, Enrique Molina…
Y más allá aun, con Rilke, con su admirado Quevedo y con tantos otros.
Había nacido el 15 de enero de 1943.

o0o

EL BARCO DE LOS LOCOS

Cada vez que la razón se hunde en la Historia,
provocando el naufragio del siglo,
los locos asoman la cabeza desde la borda de un barco antiguo,
para ver si la lógica todavía hace agua.
Es el momento de plenamar,
cuando el barco hincha sus velas rumbo a la muerte.
A pesar de la niebla medieval y sus visiones.
Cuando vienen las grandes guerras, las plagas, los sepulcros colectivos,
y alguien dice que los hombres han enloquecido,
los locos asoman la cabeza desde la borda,
con sus piojos, sus orines, sus gusanos.
Es el momento de entrar en razones,
de obrar con sentido común en el reino del Buen Dios.
Cuando se habla de nueva medicina y de sus opas de laboratorio,
ya es un mal síntoma de época...
Porque ya los locos no asomarán jamás su cabeza,
ni fornicarán a la luz de la luna en altamar.
Y la inocencia morderá su polvo radioactivo.
Es el momento de una pequeña crisis de conciencia.
Y así las cosas. Cuando la propaganda del sistema
habla de los sueños como de un castigo,
los locos son el juguete del Poder.


                                              Manuel Ruano

De  su libro “Mirada de Brueghel”.